El FCE felicita a Alí Chumacero,
“el mago perfecto de las letras mexicanas”
- Este 9 de julio celebra su cumpleaños número 92
El Fondo de Cultura Económica felicita al poeta Alí Chumacero, autor de Páramo de sueños, quien celebra su 92 aniversario, este viernes 9 de julio.
Alí nació en Acaponeta, Nayarit, y reside en la ciudad de México desde 1937. Perteneció al grupo de escritores que fundó la revista Tierra Nueva y trabajó como redactor en varias publicaciones, como el diario Novedades.
De acuerdo con sus biógrafos, Chumacero es autor de una obra breve y de construcción deslumbrante, hecha de personajes cuyas historias cristaliza en metáforas de profundidad, a un tiempo feroz y dulce, en espacios sórdidos donde florece la vida.
Su obra en el Fondo de Cultura Económica se concentra en los libros de poesía Páramo de sueños (1940), Imágenes desterradas (1948) yPalabras en reposo (1956). Su trabajo poético fue reunido, en 1981, en Poesía completa.
La obra de Alí Chumacero redescubre la estructura formal de la poesía de Xavier Villaurrutia, la reflexión profunda y filosófica de José Gorostiza y la musicalidad de los versos de Ramón López Velarde. El amor es uno de los temas recurrentes de su poesía. La muerte es el motivo fundamental en su obra. Se advierten en sus libros los puentes que enlazan la soledad, el sueño y el amor con la muerte.
Por más de medio siglo, este poeta colaboró para el Fondo de Cultura Económica como corrector, redactor, editor y autor. Gran número de solapas de los libros de esta editorial las redactó el propio Alí y, según sus críticos, son las mejores que se han escrito en México.
Ha sido maestro de una importante generación de intelectuales y escritores dedicados a la producción editorial. Fue un eje central para la consolidación del FCE y de otras ediciones publicadas, incidentalmente, como la célebre colección SepSetentas.
“Alí Chumacero es, sobre todos sus otros quehaceres, un excelente poeta“, dijo en alguna ocasión su amigo y colega Carlos Monsiváis.
Mientras que José Emilio Pacheco ha comentado que “en los poemas de Alí Chumacero prevalece el dominio de la caída, el triunfo del descenso y de un lenguaje nutrido de avidez por el desastre, que afirma el carácter provisional e irremediable de los actos humanos, y el desplome de cuantas formas el mundo se ha erigido a sí mismo”.
Becario de El Colegio de México y del Centro Mexicano de Escritores, ingresó a la Academia Mexicana de la Lengua (1964) y le fueron concedidos los premios Villaurrutia (1984), Alfonso Reyes (1986) y Nacional de Lingüística y Literatura (1987), así como la Medalla Belisario Domínguez del Senado de la República (1996).
El pasado 24 de junio de 2008, el escritor recibió un homenaje con motivo de su cumpleaños 90 en el Palacio de Bellas Artes, en la Ciudad de México.
Fuente: Fondo de Cultura Económica
