Feliz Cumpleaños Chumacero

Posted: 9 julio 2010 in Noticias

El FCE felicita a Alí Chumacero,

“el mago perfecto de las letras mexicanas”

  • Este 9 de julio celebra su cumpleaños número 92

El Fondo de Cultura Económica felicita al poeta Alí Chumacero, autor de Páramo de sueños, quien celebra su 92 aniversario, este viernes 9 de julio.

Alí nació en Acaponeta, Nayarit, y reside en la ciudad de México desde 1937. Perteneció al grupo de escritores que fundó la revista Tierra Nueva y trabajó como redactor en varias publicaciones, como el diario Novedades.

De acuerdo con sus biógrafos, Chumacero es autor de una obra breve y de construcción deslumbrante, hecha de personajes cuyas historias cristaliza en metáforas de profundidad, a un tiempo feroz y dulce, en espacios sórdidos donde florece la vida.

Su obra en el Fondo de Cultura Económica se concentra en los libros de poesía Páramo de sueños (1940), Imágenes desterradas (1948) yPalabras en reposo (1956). Su trabajo poético fue reunido, en 1981, en Poesía completa.

La obra de Alí Chumacero redescubre la estructura formal de la poesía de Xavier Villaurrutia, la reflexión profunda y filosófica de José Gorostiza y la musicalidad de los versos de Ramón López Velarde. El amor es uno de los temas recurrentes de su poesía. La muerte es el motivo fundamental en su obra. Se advierten en sus libros los puentes que enlazan la soledad, el sueño y el amor con la muerte.

Por más de medio siglo, este poeta colaboró para el Fondo de Cultura Económica como corrector, redactor, editor y autor. Gran número de solapas de los libros de esta editorial las redactó el propio Alí y, según sus críticos, son las mejores que se han escrito en México.

Ha sido maestro de una importante generación de intelectuales y escritores dedicados a la producción editorial. Fue un eje central para la consolidación del FCE y de otras ediciones publicadas, incidentalmente, como la célebre colección SepSetentas.

“Alí Chumacero es, sobre todos sus otros quehaceres, un excelente poeta“, dijo en alguna ocasión su amigo y colega Carlos Monsiváis.

Mientras que José Emilio Pacheco ha comentado que “en los poemas de Alí Chumacero prevalece el dominio de la caída, el triunfo del descenso y de un lenguaje nutrido de avidez por el desastre, que afirma el carácter provisional e irremediable de los actos humanos, y el desplome de cuantas formas el mundo se ha erigido a sí mismo”.

Becario de El Colegio de México y del Centro Mexicano de Escritores, ingresó a la Academia Mexicana de la Lengua (1964) y le fueron concedidos los premios Villaurrutia (1984), Alfonso Reyes (1986) y Nacional de Lingüística y Literatura (1987), así como la Medalla Belisario Domínguez del Senado de la República (1996).

El pasado 24 de junio de 2008, el escritor recibió un homenaje con motivo de su cumpleaños 90 en el Palacio de Bellas Artes, en la Ciudad de México.

Fuente: Fondo de Cultura Económica

Un hombre con el ego muy grande…

Posted: 13 junio 2010 in Ensayo
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Las leyes de la simplicidad de John Maeda

Mientras investigaba sobre la usabilidad en los sitios web, encontré un tema que me pareció interesante “Las Leyes de la Simplicidad”. Cuando comencé a buscar más referencias del asunto creí que dichas leyes se debían a una corriente de la psicología conductista o de la pedagogía y que habría infinidad de libros al respecto que tendría que revisar. Pronto descubrí que el tema y las “leyes” eran autoría de un hombre: John Maeda.

Maeda publicó en 2008 su libro “Las Leyes de la Simplicidad”, un título que ha sido un éxito de ventas y que ha servido de referencia para los especialistas en tecnología. El libro surge como una necesidad detectada por John, y muchos otros como él, por hacer que la tecnología sea más fácil de usar, más simple. De hecho, la usabilidad en los sistemas informáticos tiene el mismo espíritu. Compré el libro en espera de algo que pueda ser útil para mi trabajo, pero al leerlo, también descubrí otra cosa.

Es innegable que el autor hace una buena aportación al tema de la simplicidad tecnológica, pero tiene el ego muy grande. En principio, lo que él propone no son leyes, son si acaso y siendo generoso, “principios”. En un sentido estricto una ley, es una regla o una norma que no cambia y que rige ciertas acciones o comportamientos. Las tres leyes de la física son inamovibles e invariables (a excepción de la física cuántica), en la biología los seres vivos se reproducen y comportan de acuerdo a sus sistemas orgánicos, siempre y cuando no intervenga el ser humano. Esas son leyes, porque son constantes y no cambian, salvo por intervención del hombre, sin embargo Maeda en su libro toma como base el comportamiento humano para proponer algunos conceptos que él considera se deben tener en cuenta al momento de querer hacer un algo más simple.

En las ciencias humanas no hay leyes. El ser humano es un ser con una conducta impredecible. Una persona no reacciona de la misma manera con el mismo estímulo, y mucho menos dos o más personas reaccionan igual, puede aparecer un parámetro de conducta pero no es definitivo. En esa lógica, no es posible que una persona se comporte igual frente a algo que está hecho con base en las propuestas de John. En un primer momento puede resultarle extraño, desués familiar, y finalmente, aburrido.

No son leyes estrictamente; incluso Maeda mismo admite en su libro la posibilidad de quebrantarlas: “Al igual que todas las leyes hechas por el hombre, no existen en sentido absoluto, no es un pecado infringirlas.” Sí, cierto, el hombre hace leyes pero con base en los hechos y el conocimiento, y son invariables, a menos que intervenga el ser humano con tecnología y otras herramientas para modificarlas, como la clonación. Maeda, en ningún momento sustenta su propuesta en ese sentido para poder establecer “leyes”.

Además de eso, el autor hace gala de su ego al adjudicarse, quizás de manera cierta, gran parte de lo que hoy es internet: animaciones, colores, 3D; él se señala como culpable. Cierto o no, eso no es importante para las leyes de la simplicidad. Además, se compara con un viejo maestro cuando éste le dice que los maestros se retiran cuando ya no son necesarios y Maeda le da la mano y se despide del profesor, haciendo alusión de que él ya le ha enseñado bastante al viejo profesor.

Un título de apenas 100 páginas, que puede leerse en media tarde y que se recomienda para los que buscan como hacer que ciertas cosas de la vida, en general, sean más fáciles de utilizar. No es un libro de superación personal, es un conjunto de reflexiones que pueden ayudar a simplificar eso que puede causarnos un dolor de cabeza cuando otros no entienden como funciona.

Las leyes de la simplicidad, John Maeda. Ed. Gedisa

La Asociación de Editores de Andalucía encontró una manera original de promover a los escritores noveles. Cada año organizan un concurso de cuento donde todos los jóvenes residentes en Andalucía pueden participar. Del concurso seleccionan a los ganadores y finalistas para conformar un pequeño libro que es distribuido “en las estaciones marítimas, ferroviarias y aeropuertos como exponente de la campaña “Mejor con un libro””, con la que se pretende fomentar la lectura en los viajeros, que generalmente viajan acompañados de un largo tiempo de ocio y que a veces no tienen otra opción que la lectura, y que mejor que una buena lectura de un buen libro.

El año pasado, en el Festival de Las Letras en San Luis se dieron a conocer las primeras obras publicadas por algunos de los jóvenes potosinos que han pulido su trabajo literario, pero que se sabe poco o nada de su obra ¿alguien sabe donde comprar el libro de Félix Barbosa, el de Roberto Collins o los de Gabriela D´Árbel? Ni en las librerías locales se encuentran. Los escasos ejemplares que circulan son distribuidos por cortesía de los mismos autores entre sus conocidos, pero el número de lectores no crece.

En el caso de Barbosa y Collins, sus libros fueron editados y publicados por el departamento de cultura del Ayuntamiento de la capital, pero no se han visto en las librerías, ni reseñas al respecto en los periódicos, tampoco en el caso de D´Arbel, un libro desafortunado por los errores de edición cometidos por la Universidad Autónoma, donde aparecen las fallas que ponen en evidencia la calidad del trabajo que se realiza en el departamento de edición y maquetación.

Parece bueno impulsar la cultura y las nuevas propuestas de los jóvenes que buscan su lugar en las bellas artes; en el caso de la literatura, a través de la publicación de su trabajo, pero la idea se queda en buenas intenciones cuando el círculo de lectores es el mismo de siempre: las mismas personas que trabajan y viven cerca de la cultura. Sería bueno robarle la idea a la Asociación de Editores de Andalucía y distribuir de manera gratuita los ejemplares de los nuevos escritores potosinos en las paradas del camión, la terminal de autobuses, y en los servicios de atención turística. Si hubieran dejado un lote libros de Félix Barbosa en el aeropuerto Ponciano Arriaga, ¿hasta donde habrían llegado sus libros? ¿España, Francia, Chile, Estados Unidos?

El libro que sirve como pretexto para este comentario fue publicado en 2008, y llegó el año pasado en un lote de libros que fueron destinados como obsequios a los asistentes a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, donde innumerables editoriales y ministerios de cultura emprenden proyectos similares para distribuir sus libros a mas lugares, y el método más usado es el obsequio de ejemplares. En San Luis, por mucha promoción cultural que se haga, los libros tienen precio ¿quien compra un libro de 60 páginas en 150.00 pesos si por 80 pesos se puede adquirir el emblema de la literatura erótica mexicana de Juvenal Acosta?

Con poco éxito la editoriales públicas, como la de Uaslp, la Secretaria de Cultura del Estado, o la dirección municipal han intentado hacer de la cultura lo que las grandes editoriales: un negocio. Válido, se acepta el hecho de que todo cuesta y debe haber una recuperación de lo “invertido” pero ¿porque al ver los libros en venta en la Feria Nacional Potosina o en las ferias locales de libros, siempre vienen con un aire lucrativo? ¿En realidad el libro vale, en material, lo que cuesta? ¿O quieren darle prestigio al autor poniendo un precio alto a los ejemplares? En todo caso, si vale el libro lo que cuesta, en material de impresión, ¿porque no un subsidio para hacer más fáciles de vender, o incluso regalar esos libros y así facilitar que esos edificios verbales tengan más lectores?

En país de poco lectores y donde las audiencias culturales son menores en comparación con otros país, ponerle precio a la cultura, parece un homicidio por parte de las autoridades encargadas, precisamente darle vida.

La estela de la noche y otros cuentos. Ed. Asociación de Editores de Andalucía

Según el Instituto Ciudadano de Estudios sobre la Inseguridad en México, se cometen diariamente un promedio de 17 secuestros. La cifra aumenta cada vez más cuando los delincuentes se dan cuenta que es un delito redituable y que queda impune.

El mundo del secuestro, la extorsión, el narcotráfico y la delincuencia organizada en general, ha sido tema literario de Víctor Ronquillo, uno de los pocos periodistas que se han dado a la tarea de documentar los saldos de las atrocidades de la guerra contra el narcotráfico. Cada día aparecen nuevas historias que, para el periodista, merecen ser escritas para, como él dice, “que no sucedan”; de esta forma, utiliza la pluma como arma para apoyar el movimiento ciudadano,  que cada día reclama con más intensidad seguridad y justicia.

“Secuestro, los muertos que traigo encima” es el libro más reciente de Ronquillo, donde cuenta la historia de un periodista que por cuestiones azarosas queda involucrado en un secuestro y le queda en sus manos la historia del siglo, y en sus manos le quedan todas las facilidades que un buen reportero quisiera para obtener la mejor información.

Con esta novela corta, Víctor esboza el bajo mundo del crimen organizado en México, probablemente desconocido incluso para el propio presidente Felipe Calderón; como bien dice la contra portada “algo que todos suponemos pero que no sabemos de cierto”, aún y cuando hace unas semanas se reveló el secuestro de Diego Fernández de Cevallos, caso del que se tuvo que retirar la Procuraduría General de la República para no interferir con las negociaciones ¿hasta donde está infiltrado el crimen organizado, que la familia del “Jefe Diego” pidió de manera expresa no intervenir en el caso? ¿Falta de confianza en la procuraduría? ¿Qué sabe la familia Cevallos para haber tomado esa decisión? ¿Qué perfil tienen los secuestradores para presionar de esa forma a la familia?

El caso de Fernández de Cevallos se parece al del empresario potosino Javier García Navarro, que estuvo secuestrado por 11 meses y fue liberado en los primeros días de mayo de 2005, tras largas negociaciones y presiones de los secuestradores, que según versiones publicadas pedían el 3.6% de la riqueza familiar. El caso se parece en la solicitud que hizo la familia a las autoridades para que no intervinieran en el secuestro. Lo más preocupante es el nivel de inteligencia que manejaron los plagiarios. Solicitar una cantidad en relación a la riqueza significa que sabían cuanto obtenía la familia de ganancias por sus actividades comerciales, que incluso están en la Bolsa de Valores. ¿Se repite el patrón criminalístico de los plagiaron con el “Jefe Diego”? Si las grandes familias con todos sus recursos, están desprotegidas y no confían en las autoridades ¿qué garantías tenemos el resto de los mexicanos?

Más allá de la temática y oportunidad de aparición del libro, la historia queda a deber intensidad y emoción. Ronquillo se enfoca en contar el proceso de escritura del periodista envuelto en el trágico secuestro, pero no resuelve ni da pie para completar la historia en este o en un segundo libro, aún cuando es parte de una trilogía. Deja cabos sueltos y no señala a los culpables del crimen, siendo que el objetivo del personaje principal es buscar que el delito no quede impune. Y sin embargo todo se queda igual, casi, como al principio de la historia, como si se hubiera leído una nota en el periódico acerca de un secuestro.

Un buen trabajo pero que no se consolida. Ronquillo: fue el primero en documentar los homicidios de mujeres en Ciudad Juárez, de hecho él las nombró “Las Muertas de Juárez”, también documentó la ola de asesinatos por homofobia en el sureste de México, con su libro “La muerte viste de rosa”, y también publicó, en co-autoría con Jorge Fernández Menéndez “De los Maras a las Zetas, los secretos del narcotráfico de Colombia a Chicago”. Con ese bagaje y dominio del tema y su experiencia como periodista, podría esperarse un relato más generoso, que revelara precisamente los secretos de la corrupción y el secuestro en México, para que entonces el libro cumpla plenamente su función: quitar la venda de los ojos.


Secuestro, los muertos que traigo encima. Víctor Ronquillo. Ediciones B

“Ojos azules”

Posted: 17 abril 2010 in Novela
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“Y en el último segundo, antes de que la noche se cerrara en sus ojos, aún pudo ver latir en alto, en las manos del sacerdote, su propio corazón ensangrentado”

Arturo Pérez-Reverte, “Ojos azules”

En una entrada anterior del blog, sobre “El reverso de la conquista” de Miguel León-Portilla, escribí sobre una de las aportaciones del libro: la revelación del drama y el golpe emocional y traumatizante en los indígenas mexicanos, durante la conquista española. Desde la muerte de los guerreros hasta la imposición de una nueva cultura.

El libro respondió una pregunta hasta apenas hace cincuenta años cuando se publicó por ver primera el trabajo de León-Portilla. Sin embargo abrió una nueva interrogante: ¿y cómo fue para los soldados españoles, víctimas de la indiferencia de sus generales y del espíritu guerrero de los mexicas, aquel choque de culturas y de armas?

Arturo Pérez-Reverte, con su libro más reciente “Ojos azules”, responde parcialmente la pregunta. Y lo hace de esa forma porque narra la historia ficticia de un soldado español que lucha por escapar de la venganza de los mexicas. Ahí, el autor dibuja un personaje con miedo, rodeado de soldados con miedo y a la espera de que la muerte los alcance.

Como lo afirma Pere Gimferrer en el prólogo, es un “excepcional edificio narrativo”. Un breve, pero bien construido, edificio narrativo, para ser más preciso; donde está presente la visión de un soldado español cuya vida pende de un hilo, y que pone sobre la mesa, lo traumático que pudo haber sido para aquellos españoles la conquista de las nuevas tierras y sus habitantes.

Aunque no es un documento, ni cerca, con el rigor científico (es una novela ficticia, no una investigación histórica) de “El reverso de la conquista”, si es un libro que motiva a cuestionarse sobre la visión de aquellos hombres en el suceso que cambió la historia de un continente.

El libro de Pérez-Reverte aparece, con oportunismo tal vez, en México justo en el año de los centenarios, cuando al parecer no hay nada que celebrar, excepto la historia, para no repetirla, pero que tristemente parece estar sepultada en el olvido, como una ruina arqueológica en espera de ser descubierta.

Arturo Pérez-Reverte "Ojos azules". Ed. Seix Barral